Seguidores
jueves, 1 de octubre de 2015
Un amor a blanco y negro
No bastaba con disimular, su mirada me desnudaba el alma con esa sonrisa tan pura. Sí, estaba perdido. No se trata de enamorar con nuevas formas de ser o con objetos, sino siendo uno mismo. Lo entendí, por fin, ya no estaba en esos tiempos de moda o ser contemporáneo. Un amor a blanco y negro necesitaba mi ser. Un amor a cartas. Un amor a escondidas. Un amor a muerte. Los sueños me permitían acercarme más a ella y era la realidad más cercana de poder amarla y ella a mi. Pero al final un sueño hermoso más, lo mejor del día. ¡Estoy jodido! es más que obvio, ya la tenía en la mente. Su manera de mofarse de mi me enamoraba, mi pago era que le brillaban los ojos al hacerlo, sí, se clavó en mis ojos, tal cual yo hice con su esencia. Necesito soñar un poco más esta noche y no será cuestión de tiempo o de espacio, será cuestión de disimular una vez más para que brillen sus ojos. De algo si estaba seguro, podía disfrutar ese olor que de ella emana al estar cerca de mi. Un juego de niños sin créditos, un juego a blanco y negro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)