-Un paso a la vez joven; puedes tropezar y eso resultaría bastante mal. El camino no es firme, hay piedras durante todo el camino. Te regalo un reloj, disculpa si crees que es una mala broma para ti. Puede ser doloroso ver la hora, el tiempo correr y tu vida pasar, pero elegiste el mundo de los ciegos, donde solo puedes sentir, la vista no es más que acomplejarse por este mundo que se pudre poco a poco, no se trata de ver la hora, se trata de sentir como se desgasta tu cuerpo a cada paso que das. Podría asegurar que no conoces el amor, tu voz sigue hueca, tus manos frías, la mirada perdida y tu camino sin rumbo. Podrás decir que no vas a enamorarte, que no deseas soñar, que no anhelas un beso en la mejilla y poder despertarla con un beso por las mañanas. No puedes pensar solo en muerte, aunque ella es inminente. Anda, camina y buscala el reloj va a guiarte. No, no estoy loco, el tiempo te dará sabiduría, sorpresas y tristezas, todo en ti va a cambiar, tendrás que aprender a distinguir entre el amor y querer morir. Vaya que resultan ser tan similares. El amor, te dará vida, darás vida, crecerá, te sorprenderá, morirá. La muerte, solo es muerte; sé que no encontraste la similitud, pero al final de ambas partes lo sabrás.
-La muerte llegó junto con su primer beso, tan inesperado, su mirada me daba miedo, el miedo no se podía evitar, ella provocaba algo en mi, Ansiedad, tristeza, amor, alegría y un sin fin de emociones. Paso a paso me enamoré de ella, una mujer con unos ojos de muerte y con ella una excitación a lo desconocido, emoción de sentir amor, tranquilidad de descasar, la pasión en cada mano al tocar su piel detuvieron mi corazón. No podía escapar de ella, ya no más, el odio creció sin más. Como era posible que una mujer pudiera detener a mis pies, fijar mi mirada y enamorarme de ella. ¡Maldita sea! no sé como vivir sin ella. Mi mirada quedó hueca, mis pies sin andar, mis manos sin pasión, mi corazón sin latir. Se acabaron los instantes de esta vida, la tinta se detuvo y el papel no se presta para seguir escribiendo. La muerte no debe tardar en llegar por este estúpido y enamorado forastero. Sé cual es la similitud del amor y la muerte, dígame cual es para usted...
Seguidores
sábado, 26 de noviembre de 2016
sábado, 3 de septiembre de 2016
Título de entrada
Ese último abrazo hizo llover el cielo, todo estaba predestinado. Las lagrimas no eran algo normal, al menos no en mi. El reloj se ha vuelto loco, por más que quise detenerlo, las manecillas no parecen responder, los pies se alteran y la mirada vuelve a cegarse. No comprendo, no sé que está ocurriendo, no veo nada, solo escucho la lluvia caer, tan despacio que mi soneto puedo recordarlo, las voces empiezan a irritar mi vida. Una gota, dos gotas, tres, una más en mi lado izquierdo. Vaya amanecer, puedo oler la basura de mi alrededor pero no puedo ver nada, todo es oscuro, no distingo con el tacto. Mi ojo fue invadido por por un par de gotas pero no parece hacerle daño. Un paso a la vez forastero, ordena los pensamientos; camina idiota.
Muévete con el soneto, camina imbécil, la muerte no va a detener tu confusión, vamos.
Una gota, dos, tres, una más, saco la lengua y no siento nada, perdí el sentido del gusto.
-Aldooo...
-Mierda, ¿qué sonido fue eso?
Una, dos...
Muévete con el soneto, camina imbécil, la muerte no va a detener tu confusión, vamos.
Una gota, dos, tres, una más, saco la lengua y no siento nada, perdí el sentido del gusto.
-Aldooo...
-Mierda, ¿qué sonido fue eso?
Una, dos...
sábado, 21 de mayo de 2016
Mi última oportunidad
La lluvia ha iniciado. La primer gota de agua suele ser la
más dolorosa; llegan a mi recuerdos vagos, de cuando me encontraba vivo, podía
andar a pie, corría, la tristeza hacía llover a mis ojos, un peculiar aroma
endulzaba mis días, conversaciones interminables, por las mañanas mis manos
podían recorrer el cuerpo de una mujer, mis labios interactuaban con los de
ella, suaves, tan delicados que podría lastimarlos de una mordida. ¿Por qué
debí morir si quería vivir eternamente a su lado? Llegó la segunda gota de
lluvia y mi llorar por el recuerdo de nuestras manos, parecíamos ser
invencibles, rompíamos olas de tragedias, juntos. Tres gotas, cuatro más,
cinco, llegando la sexta mis oídos no funcionan, apenas puedo escuchar como
rebotan las gotas en mi cuerpo desnudo, no logran penetrarme, sigo siendo
fuerte. Siete, ocho y el temor de no saber dónde me encuentro se hace latente,
no me ubico, estoy entrando en pánico, ¿dónde nací? ¿Qué hago aquí? ¡Tarararará!
Mamáááááá, ¿por qué no tenemos dinero? –Esta vez no pediré nada. –Mami, que te
hace falta en la cocina, a los reyes magos les pediré lo que te haga falta. –Queridos
reyes magos, quiero un kilo de papa, un kilo de jitomate, tortillas, pan, mucho
pan porque me gusta. –Mami estoy muy triste, no me dejan subir a verte por ser
un maldito niño, no quiero que te mueras. –Mami, cuídame. –Soy un inútil. -¿Qué
se sentirá morir? -¿Existirá Dios? -¿Por qué me trata así? -¿No seré suficiente
para ella? –No soy a quien buscas, mi alma está vagando, mi vida no tiene rumbo…
Nueve gotas, diez, veinticinco gotas, mi cuerpo empieza a sentir frío. –Te amo,
siempre estaremos juntos. –Seremos eternos. Treinta… No puedo, la lluvia es muy
rápida, perdí la cuenta. Ya no siento la lluvia, estoy perdiendo el tacto, ¿qué
ocurre? Estoy aquí, vamos, puedo ver la lluvia entre mis manos, y como escurre
en mi cuerpo. Mi cuerpo tiembla pero no siento nada, solo veo como me tambaleo.
¡Que delicia!, tierra mojada… -¿Cómo llegué a esta cama? -¿Estás aquí mi amor? Se
está perdiendo el aroma de esa mujer, ¿a dónde va? –No te vayas, bésame una
última vez, corre. -¿Habrá fin del mundo? –Es excitante la muerte. Una gota,
dos gotas, cinco gotas, diez; paren, no aguanto, por favor. No acaben con esto
aún, prometí regalarle algo de mi antes de morir, no sé quien eres pero te amo,
te amo como nunca imaginé, estoy agonizando, acabo de ver mi vida pasar, cada
recuerdo era tan real, las lágrimas afianzaron al dolor. Diecisiete gotas, una,
dos, tres, una, una, despacio por favor… Acércate, te prometí amor eterno, amor
sincero, te ofrecí todo y antes de morir quise regalarte algo, mis extremidades
fallan, mi cuerpo no reacciona, el corazón está apunto de detenerse, anda, toma mis ojos, llévatelos y dales las
gracias, siempre me cuidaron, siempre me guiaron, siempre me tuvieron alerta,
me hicieron enamorarme de ti, por ahí entró el amor que te tengo, el amor, más
natural que puede existir. Cinco, ocho gotas. Una más, dos, debo irme, recuerda
cuidar mis ojos, ellos fueron los causantes de tantas muertes, tantas
confusiones, tanto amor. Si me amaste o no, ya no importa, estoy a punto de morir,
como dije, mi última oportunidad de amar fue contigo, logré amar, de una manera
noble, pura, natural, sincera, desinteresada, te amé y te amaré siempre. Una
gota, dos gotas, una gota, una…
domingo, 8 de mayo de 2016
La última elección.
Encontraste la manera perfecta de esclavizar mis manos, tu cuerpo es el lugar perfecto para poner a trabajar mi cuerpo. Cada caricia, cada día, cada beso, cada gemido será una muestra de amor, de la forma en como me aferro a la vida para ser feliz junto a quien esclaviza mis manos para crear caricias nuevas. Después de una jornada deliciosa de caricias, mis yemas deben descansar, más no mis labios; cada extremidad de mi cuerpo te pertenece, cada una de ellas es tuya, con cada parte de mi ser voy a acariciarte, voy a amarte, voy a vivir y morir tan solo si me prometes una cosa. ¿Sabes qué es? Vas a tener que pensarlo cuidadosamente, yo puedo esperar. Si me prometes la muerte tendrás en cielo ganado. Si me regalas tu muerte, yo te regalo la vida eterna. Encontré el amor en tu mirada, la mirada que bloqueó mi camino de forastero, mi camino solitario. Entre la oscuridad de mi sombra encontraste mi mano y con ella mi corazón, era mío pero quiero compartirlo contigo. Es mi última elección, dejar unir mi historia con la tuya. Una historia más.
miércoles, 6 de abril de 2016
Forastero frustrado.
Creí ser inmune al miedo, creí que cuando lo tuviera lo manejaría. Lo absurdo es que el miedo era yo. Mi vida, en cada paso que doy es más débil. Que absurda puede ser la vida, pensé en irme, alejarme de todos incluyendo a mi familia. Ser un forastero es algo que solo puedo escribir, imaginar y no ser; me enamoré de distinta manera, pensé, dije, creí, hice creer di amor a diestra y siniestra pero a pesar de ello algo seguía hueco en mi, no podía dar ni confiar con los ojos cerrados, solo era diversión. Quise y amé pero no servía, nada servía, nada era funcional. Mis ganas de ser forastero podía más que mis demás sentimientos, todo era planeado, nada lo podía hacer natural, todo era un pantalla para hacer feliz a los demás y mi diversión momentánea. Quise obligarme a quedarme con una persona intentando hacerme creer que podía quererla para siempre y tener un amor de novela, y haciendo las cosas rápidas. <<Lo que empieza rápido, rápido acaba>> Esperar un día, una semana, un mes, un año sería mi cometido, enamorarla, saber de ella, pero pasa el tiempo y no la conozco como pensé que lo haría a este punto, pero tengo tiempo para seguir en ello, planear mi futuro, sigue siendo incierto pero su imagen la veo a mi lado durante mucho tiempo. Pareciera que un rechazo podría doblegar mis sentimientos pero sé que dolería tan rico porque le regalo mi ser sin esperar algo a cambio. No busco dinero en ella, su cuerpo, su apellido o su pasado, busco algo para los dos, algo nuestro. Me convertí en un hombre valiente al estar con ella, pues es un riesgo total el cual vivo y me mantiene en la realidad. Racional e irracional. Todo es tan incierto aunque pasan los días y meses y no encuentro el momento preciso. Y ahí mi miedo se hace tangible, tan real que me desconcerta. Un forastero imaginario soy, soy un último día de vida y un último beso. Soy un recuerdo en letras vagas y para otros, algo vano. Sutilmente me encuentro enamorado. Mi pasado lo estoy dejando de cargar y estoy respirando el presente junto a ella. En el amor vivo al día y guardo lo mejor para cuando sea la hora de dejarlo para ella. Mi corazón fracturado, enfermo no me hará perecer sin antes poder decirle, <<Te amo mi vida>>.
jueves, 11 de febrero de 2016
Entre líneas se refleja la muerte
Al caminar por la calle, no. Al vagar por ahí, no. La muerte, mi deseo por acercarme a ella, probablemente sea un temor a morir, mis ganas de redactar probablemente por el miedo al olvido, retratar tal vez por curiosidad y joder el recuerdo. Quemar ambas cosas, pues el recuerdo que no deja evidencia será el mejor. El recuerdo de tu inútil sonrisa, mi estúpida manía de dejar que siempre me pudieras. Vas a lamentar no poder recordar cada letra de la carta que te di y omitiste pensando que me quedaría, no entendiste que estaba muriendo, cuando intentes recordar los besos en tu espalda tendrás que escribirlo para no olvidarlo. Cada momento que pasamos juntos tendrás que grabarlo, tendrás que escribirlo porque lo olvidarás. Un día tal vez encuentres una foto mía, no será casualidad, serán tus malditas ganas de buscarme en todos lados, intentando guardar el último suspiro que dejé entre tus labios. Tus lágrimas estarán secas porque no voy a penetrar más tu sexo, no voy a hacer que logres gemir y sientas la muerte al verme partir. Te vas preguntar porque no tiene coherencia este escrito, te vas a cuestionar porque no estoy a tu lado y la respuesta que jamás vas a encontrar está detrás de esta palabra, frente a tus ojos, en el pasado, entre líneas, delante del punto y antes que la coma, entre el amor que te di y reflejando la muerte.
martes, 12 de enero de 2016
Amor irracional
Era un amor loco, natural e irracional. Un amor que jamás sería olvidado, un amor eterno. El amor de dos personas que no se apagaría jamás, una promesa entre los dedos y el último beso, <<seremos eternos mi amor>> La vida solo jugaría un papel menos importante que al de la muerte.
-Pronto tal vez deba tomar una camino distinto, tal vez te miré de lejos, tal vez me una a ti, pero descuida, siempre estaremos juntos.
-Pero...
-Pero...
-Tranquila mi amor, ven... El aíre se tornará más cálido cuando tenga que partir. Los años pasarán entre tus mejillas, vas a arrugarte como hoy mis sueños, pero recuerda que la vida es hermosa, prueba de ello eres tú, al estar postrado frente a ti supe que la muerte no apagaría el amor, no apagaría mi recuerdo. La belleza de la vida está reflejada en tus labios y tu estúpida manía de enamorarme a momentos precisos. Quiero que vivas, que seas fuerte, que seas tú...
-Mi amor, ¡¿qué pasa?! quiero que seamos los dos, quiero que... perdón. Disculpa mi egoísmo, gracias por enseñarme que la vida es hermosa, no solo por mi sino, por los dos, por este amor. Lleva contigo un último beso, nos encontraremos más tarde amor mío...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)