Seguidores
miércoles, 12 de agosto de 2015
Nada en ella era gratuito
Busqué la manera de ahogar mi dolor antes de tiempo, con alcohol, cigarros, amistades, trabajo, cualquier cosa que me robara el tiempo para no pensar en ti y en que todo lo que dije que pasaría, estaba pasando. Cada letra, cada beso, cada suspiro tomo su rumbo en los recuerdos de tu ser. Intenté ser un sedentario para estar contigo pero, tu manera de escasear mi alimento hizo que me pusiera los zapatos e ideara un plan para alimentarme, de tu piel, de tu aire, de lo que fuese necesario para quedarme junto a ti pero abriste la puerta; no buscabas a un sedentario. Traicionar mis sueños por alguien, hubiese sido una muerte instantánea pero tu manera de ser libre desde comienzo me enloqueció y logré sobrevivir. Quise comprar cada segundo de tu vida para que no me dejarás; el pavor que le tenía al sueño agonizante de vivir moribundo se desvaneció cuando tu piel entro en contacto con la mía... ¡que delicia de ser! y me diste a probar de tu sangre y yo te di de la mía y exprimiste tanto que sentí excitación por tocar la muerte, saber si me iba a erizar la piel y deje que me consumieras lentamente para que el dolor me diera placer y lograra disfrutar mi muerte pero al final nada en ti era gratuito. Nada era como dijiste que era, no gozaste de mi sangre. Solo quedo la herida de tu piel cuando se deslizaba sobre la mía en cada momento de placer, de amor que nos dimos. Ahora no sé que historia contar en casa ciudad que visite en mi largo camino, pero jamás olvidaré quien fue la protagonista de mis cicatrices, Lirbia en la piel no podrá borrarse; no en la piel, no en mis fotografías, no en mis textos, como lo prometí, ahora eres inmortal mi amor,
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario